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Encuentros Diarios
Octubre 13, 2014
Caer En… Vivir En… Dejar De
"Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales."1
Me imagino que todos hemos escuchado o experimentado el enamorarse a primera vista. Seguro, puede ser exhilarante, pero seamos realistas. Es en realidad atracción, infatuación, o deseo a primera vista. ¿Cómo es posible que amemos a alguien sin haberlo conocido o sin saber nada acerca de esa persona? No puede, verdad, la atracción puede crecer y convertirse en amor pero muy seguido aquellos que se enamoraran rápidamente, de la misma forma dejan de amar.
Y hay aquellos quienes, descuidando totalmente las instrucciones de Dios, hablan sobre el tener que vivir juntos antes del matrimonio para estar seguros de ser compatibles. Sin embargo, de acuerdo a James Kennedy, “Un reciente estudio, pone en tela de juicio la práctica de vivir juntos ‘antes del matrimonio.’ La revista Demography, reveló que la cohabitación termina en separación 90% de las veces. Más de la mitad terminan antes del año.”
Y de acuerdo a un investigador de renombre Daniel Lichter de la Universidad de Cornell “El punto de vista común de la cohabitación como un paso al matrimonio necesita ser seriamente questionado.”2
Por lo menos una década y media yo he estado dando clases en programas de recuperación del divorcio y repetidamente he visto a los divorciados “enamorarse aún antes de resolver la parte que ellos tuvieron en el rompimiento de su matrimonio. Una y otra vez les recomendamos a los divorciados que resuelvan sus problemas antes de comprometerse en una nueva relación, ya que solo las personas sanas y maduras encuentran compañeros sanos y maduros—y desarrollan relaciones y matrimonios saludables.
También, es imperativo que uno se llegue a conocer a sí mismo y a su pareja potencial antes de decir “Si.” El hecho es que si no me conozco y me comprendo a mí mismo, no hay manera de que yo pueda conocer y comprender a alguien más.
Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, ayúdame a crecer y madurar en todas las áreas de mi vida y conocer y comprenderme a mí mismo y así poder conocer y comprender a los demás y a desarrollar relaciones saludables y maduras. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.” ”
1. Hebreos 13:4 (NVI).
2. James Kennedy, Center for Reclaiming America. (Centro para Recuperar America.)
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