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Encuentros Diarios
Diciembre 25, 2024
Navidad: Un llamado a recordar – Parte II
“Vengan a mi todos
ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso."1
Como dijimos ayer, no te pierdas el silencio del dÃa de Navidad ya que gran
parte del mundo se paraliza. Tómate el tiempo para escuchar con el corazón.
Quédense quietos y escuchen el verdadero mensaje y significado de la Navidad
que, sobre todo, es un llamado a recordar que, aunque gran parte de la
humanidad se ha olvidado de Dios, Dios no nos ha olvidado a nosotros. Hoy
celebramos cómo hace más de dos mil años Dios vino a la tierra en la persona de
Jesucristo para salvarnos de nuestros pecados.
La historia ha demostrado repetidamente que cuando los individuos y las
naciones se olvidan de Dios, en última instancia se conducen a la
autodestrucción. Pero cada año llega la Navidad para llamarnos a recordar a
Dios y a volver a Él, como individuos, para salvarnos de las consecuencias del
pecado y, como naciones, para salvarnos de la autodestrucción.
En lugar de reconocer la Navidad como el llamado de Dios a volver a Él, algunos
buscan una visión especial o un subidón emocional o algo eléctrico como señal
de la presencia de Dios, y se lo pierden. Cuando Cristo vino por primera vez,
la gente no lo reconoció porque no vino de la manera que esperaban que viniera.
¡Perdieron no solo la oportunidad de su vida, sino también de una eternidad!
No te pierdas el llamado de Jesús a ti esta Navidad solo porque no tienes
alguna experiencia nueva, fuera de lo común. Dios nos habla de diversas
maneras, y nuestro compromiso con Él es un paso de fe basado en un acto de
nuestra voluntad, con o sin sentimientos asombrosos. Ven a Jesús esta Navidad y
deja que Él te dé descanso y un propósito.
Oración sugerida: Querido Dios, que el mundo recuerde, una vez más, la razón de
la temporada y dé gracias por el mayor regalo de Navidad que la humanidad haya
visto: el regalo de Tu Hijo, el Señor Jesucristo. Ayúdame a difundir Tu regalo
de Amor y Salvación a otros cercanos y lejanos. Gracias por escuchar y
responder a mi oración. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Mateo 11:28.
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