
Encuentros Diarios
Marzo 28, 2025
1. El lugar de trabajo
Tengan
la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios, no consideró que el
ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus
privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un
ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en
obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales.1
La
manera en la que las personas ven el evangelio está muy influenciada por cómo
actúan los cristianos fuera de la iglesia. La forma en que vivimos debe
penetrar todas las áreas de la vida, incluso el lugar de trabajo.
Nuestro
comportamiento refleja nuestra fe. Así que si afirmamos ser cristianos,
entonces nuestros compañeros de trabajo, jefe y empleados compararán nuestras
actitudes y acciones con Cristo. ¿Ven quienes le rodean un reflejo positivo de
Dios?
Veamos
un modelo bíblico. En primer lugar, como leemos en el pasaje de hoy, debemos
vernos a nosotros mismos como siervos y anteponer las necesidades de los demás
a las nuestras. Después, debemos reconocer que nuestro verdadero jefe es
Cristo, por lo tanto, trabajamos con integridad y esfuerzo, sabiendo que
nuestra recompensa viene de Él (Colosenses 3:23). Luego, puesto que toda
autoridad en la Tierra es dada por Dios (Romanos 13:1), debemos obedecer a
nuestros superiores con gusto, a menos que nos pidan que hagamos algo que vaya
en contra de la Palabra de Dios. Y, por último, debemos ver que todos aquellos
con quien trabajamos y para quienes trabajamos tienen valor a los ojos del
Creador y deben ser tratados con respeto (1 Juan 4:7-8).
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, gracias por que en el pasaje de hoy me
recuerdas que requiero tener una actitud como Jesús. Señor, ayúdame a ser un
reflejo tuyo en el trabajo, en el hogar y donde quiera que vaya. Que todo lo
que haga, lo haga como para Ti, sabiendo que Tu estas presente en todo momento
de mi día. Oro en
el nombre de Jesús, Amén.
1.
Filipenses
2:5-8 (NTV).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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